viernes, 22 de agosto de 2014

Amor por el agua

Una de mis primeras inquietudes surgían cuando pensaba en el primer baño, al principio los baños secos no eran tan complicados, además, ahí el que tomaba la batuta era mi esposo. Pero para cuando llegara la hora de bañarla en la tina sí quería estar preparada. Navegando por la red encontré un video en el que me dieron el mejor consejo en este tema. “Es importante darle seguridad al bebé, mantén sujetada una de sus manitas en todo momento…” Debo decir que mi tripita nunca ha llorado a la hora del baño, es más, lo disfruta mucho. En el verano pasado, nos animamos a meterla a la ducha y dejar caer el agua poco a poco en su carita. Ansiamos que ya llegue el verano nuevamente para repetir esta experiencia. Vi unos gorritos que precisamente son para evitar que le caiga agua al rostro… mi pequeña nunca lo necesito y en nuestro caso me parece innecesario.

Como a los seis meses tomó sus primeras clases de natación, que además de ser otra oportunidad de acercamiento piel con piel ayuda en su estimulación y desarrollo motor. Hace unos días retomó las clases y me encantó verla disfrutar cada minuto en el agua.  Sonríe, juega, experimenta y se relaja un montón…

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