jueves, 21 de mayo de 2015

Duerme, duerme mi tripita

En mis brazos, en su cuna, en mi cama, en los brazos de papá... tripita probó de todo y de hecho ella nos ha ido marcando la pauta de dónde se sentía más cómoda al dormir. Si para nosotros siempre fue un placer dormir para tripita lo ha sido más desde casi recién nacida.
Como mamá primeriza tuve los miedos y las dudas de si despertarla o no para darle de lactar y es que se le veía dormir tan plácidamente, si tengo otro hijo no interrumpiré su sueño.
Aún recordamos con nostalgia las veces en las que se dormía como una ranita en el pecho de su papá o o en el mío, era tan pequeñita. No faltaba quien dijera que no era bueno o que se mal acostumbraría. Pero en realidad, el sentirnos tan cerca hacía confundir nuestras respiraciones y creaba una melodía con el latir acompasado de nuestros corazones. (esto salió un poco cursi).
Otras veces decidía que quería su espacio y se sentía más cómoda en su pequeño Moisés junto a mi cama, ahí nos levantábamos a verla a cada rato y no podíamos evitar contemplarla.
No faltaron las veces en las que luego de lactar se dormía en mis brazos y para eso fue una maravilla contar con mi almohada de lactancia. Que por cierto aún utilizo sobre todo cuando ha estado resfriadita y le cuesta dormir echada.
A los cuatro meses durmió 8 horas de corrido, yeeeeee!!!!
Nos fuimos de viaje, tripita y yo dormimos en una cama de plaza y media. Ella aún pequeñita ocupó más de la mitad de la cama y yo con temor de aplastarla apenas si me movía en un extremo.
Luego del viaje, como si en unos días hubiera duplicado su tamaño, no quiso dormir más en su Moisés. Esa primera noche, recién llegados del aeropuerto, tuvimos que acomodar la cama cuna de su cuarto, en realidad había estado lista desde antes que naciera pero no me hacía a la idea de que durmiera en otra habitación. Al principio nos poníamos despertadores para ir a verla de rato en rato por turnos. Ahí tenía 5 meses.
Después de que consiguió dormir en su propio cuarto sin mayor problema sentí que estaba creciendo muyyyy rápido...
Ahora, aunque es feliz en su cama dando vueltas y durmiendo súper estiradaza, en ocasiones despierta en la madrugada llamando a su papá o a mí y con su vocecita adormitada dice "allá, allá" y señala la puerta para que la llevemos a nuestro cuarto... Ya le cogió gustito a dormir en medio de nosotros. Se apropia de nuestra cama pero también es generosa y nos presta unos centímetros a cada lado para su papá y para mí... Debo admitir que las veces que no se ha  despertado hemos sentido que la extrañamos sobre todo porque es bonito verla acurrucada junto a su papá o tomando su tititita y lo más bonito es cuando abre su ojitos para darnos besos y decir "mamá amo" "papá amo". Es nuestro semicolecho.


martes, 3 de febrero de 2015

No dejamos la tititita

Desde que cumplió el añito es tema de conversación en mi familia el destete de "tripita" y debo decir que a nosotras ni se nos ha cruzado por la cabeza la idea.
Suele llamarse lactancia materna prolongada cuando es por encima de los dos años y lo principal a la hora de hablar del destete debe ser que tanto el bebé como la madre estén preparados. 
No hay una edad definida para el destete.  Decir que a partir de cierta edad la lactancia es perjudicial o inútil es falso. Se debe respetar el ritmo de destete que cada niño necesita.
Cada vez es más frecuente encontrar madres que dan de mamar más allá de los dos años. Se puede amamantar durante un embarazo y, después del parto, seguir dando de mamar al niño mayor y al recién nacido (tándem).
Aunque yo no conseguí la Lactancia Materna Exclusiva me da mucha satisfacción saber que mi pequeña con sus 18 meses disfruta el seguir lactando.  Y aunque le da alegría ver su tete (biberón), el poder robar una probadita de su tititita es una alegría mayor.
No sé hasta cuando podamos mantener la lactancia, tampoco si en algún momento pensaré en destetarla, solo sé que espero que el momento se dé de la forma más natural posible. Y si pienso en destete, me parece que el no ofrecer no negar es, como correctamente lo llaman, el más respetuoso.


domingo, 2 de noviembre de 2014

Aplicaciones salvadoras

Les comparto cuatro aplicaciones para Android que me han servido un montón con tripita en distintos momentos:
La primera es Baby Rattle Toy, convierte tu celular o tablet en un sonajero, tiene varios motivos con distintos sonidos y colores muy llamativos.



La segunda aplicación es My baby piano, no solo tiene lindas melodías sino que además tiene un colorido teclado con el que tu bebé será todo un músico.

La tercera aplicación nos encanta a tripita y a mí. La pueden encontrar como Zoo - escucha y aprende,  es muy buena para conocer animalitos con cada letra del abecedario mediante unas rimas hermosas, además, pueden aprender los sonidos que hacen y aumentar el vocabulario de nuestros peques. Todo esto acompañado con mucho color e imágenes muy lindas.



La cuarta aplicación me ha dado unos resultados increíbles a la hora de hacer dormir a tripita. Basta con buscarla como Canciones de cuna y unas suaves melodías arrullarán a tu bebé. Además, tiene un temporizador por si necesitas programar el tiempo.

De hecho hay muchas más pero por ahora les paso estas. Espero que no solo las disfruten sino también que les sean muy útiles.

domingo, 28 de septiembre de 2014

Para ir al supermercado

¿Sabían que dentro de los diez objetos cotidianos más contaminados están los carritos de supermercado? Pues hasta hace poco, llevaba a tripita en fular para ir de compras hasta que ella empezó a reclamar, es algo inquieta y mientras hago las compras quiere beber agüita, comer un bocadillo o simplemente jugar. Es así, que decido que ya puede ir sentada en el carrito pero antes busqué el protegerla un poco.  Mirando en Internet encontré los productos de Mamá gallina, tienen muchas cosas pensadas en la seguridad y comodidad de nuestros peques. Escogí un protector para carrito que no solo me pareció hermoso sino que además me da la seguridad de que mi tripita no está en contacto con quien sabe qué... Lo pedí por su página de facebook y ese mismo día en la tarde ya lo estaban llevando a mi casa, súper rápido.
El fin de semana utilizamos nuestro protector para ir de compras a un supermercado y fue inevitable atraer miradas, aún no existe costumbre en el uso de este implemento, pero al llegar a la caja preferencial me encontré con otra mami que también tenía uno parecido. Su bebé era más pequeño y utilizaba las sillitas que van sobre el carrito y su protector iba cubriéndola, así que vi que hay dos modelos según la edad de nuestros peques.

Eso sí, mucho ojo que tampoco se trata de sentarlos y dejarlos solos.

*Foto de internet

jueves, 28 de agosto de 2014

Elegir no es sacrificar

A medida que se acercaba el final de la licencia me llenaba de angustia y de dudas, pensaba en si mi "tripita" podría estar sin su mamá tantas horas y si yo podría estar sin ella... había sido tan esperada que misma mamá gallina no quería dejarla. ¿Qué tanta confianza podía tener en una persona que recién conozco un par de meses? Si es mi tesoro más grande ¿podrá cuidarla bien? De hecho si podía hacerlo pero no como su mamá... 
Llegado el momento tuve que darle un besito y decirle "ya vuelvo mi amor"... sentía que dejaba mi corazón entero con ella y mientras miraba el reloj esperando que sea la hora de volver, veía que lento avanza el tiempo cuando ansías que sea todo lo contrario. 
Mantuve esa situación unos meses, en el trabajo encontré ayuda y comprensión de otras madres que pasaban o habían pasado por una situación similar a la mía. 
Luego, con dolor debo admitirlo, iba sintiendo que aquella profesión que elegí por vocación y a la que me había dedicado casi a tiempo completo, porque así lo requería, durante cerca de 12 años ahora se volvía demandante.  Quería ser una buena profesional, una buena madre y una buena esposa. Mi perfeccionismo me decía que no lo estaba logrando. Empecé a frustrarme y eso me hacía sentir muy mal. Fue en ese momento que mi esposo me dijo que quería que "tripita" disfrute de su mamá y que yo merecía disfrutar de ella.
No fue una decisión fácil pero el apoyo de mi esposo me dio seguridad. 
Ahora,  veo las cosas de la casa,  atiendo a mi bebé, comparto tiempo con mi esposo e intento sacar adelante un negocio que inicié y que me permite manejar mis tiempos.
No es un sacrificio lo que hice sino una elección, no me hace menos independiente ni menos capaz. Soy muy privilegiada y agradezco por ello a Dios y a mi esposo. Este es mi momento de ser mamá y esposa... y me hace muy feliz.

viernes, 22 de agosto de 2014

Amor por el agua

Una de mis primeras inquietudes surgían cuando pensaba en el primer baño, al principio los baños secos no eran tan complicados, además, ahí el que tomaba la batuta era mi esposo. Pero para cuando llegara la hora de bañarla en la tina sí quería estar preparada. Navegando por la red encontré un video en el que me dieron el mejor consejo en este tema. “Es importante darle seguridad al bebé, mantén sujetada una de sus manitas en todo momento…” Debo decir que mi tripita nunca ha llorado a la hora del baño, es más, lo disfruta mucho. En el verano pasado, nos animamos a meterla a la ducha y dejar caer el agua poco a poco en su carita. Ansiamos que ya llegue el verano nuevamente para repetir esta experiencia. Vi unos gorritos que precisamente son para evitar que le caiga agua al rostro… mi pequeña nunca lo necesito y en nuestro caso me parece innecesario.

Como a los seis meses tomó sus primeras clases de natación, que además de ser otra oportunidad de acercamiento piel con piel ayuda en su estimulación y desarrollo motor. Hace unos días retomó las clases y me encantó verla disfrutar cada minuto en el agua.  Sonríe, juega, experimenta y se relaja un montón…

martes, 19 de agosto de 2014

Miedos y declaraciones

Y le decía a mi esposo: no te preocupes, yo sé cuidar bebés. Tengo dos hermanas menores y varios primos y a todos ellos los he cuidado, les he dado de comer y hasta les he cambiado el pañal (incluida la tela blanca, la gasa, la tetra, el imperdible y el calzoncito de plástico)...
Y bastó con tener a mi pequeñita en  brazos para caer en la cuenta de que eso no es suficiente.  Es cierto que ayudé a cuidar a los bebés de la familia, por ser la hija y prima mayor, pero también es cierto que nunca tuve semejante responsabilidad en mi vida. Tener un hijo implica mucho mas que decidir que marca de pañal usar o que ropita ponerle y lo realmente importante es lo que implica un reto... Mi esposo me decía el otro día: te das cuenta de que cada cosa que hagamos a partir de ahora influirá en la vida de nuestra tripita ??? Y el solo pensar eso me da miedo...miedo que luego al verla en mis brazos, dormidita haciendo su siesta, me lleva a DECLARAR que quiero hacerlo bien y quiero hacer de mi pequeña una personita feliz. Seguro que cometeré algunos errores pero espero que no sean muchos.
Y algún día cuando la vea yendo por la vida podré decir: ADELANTE MI AMOR SIGUE TU CAMINO... AHORA TE TOCA A TI HACER DE ALGUIEN MAS UNA PERSONITA FELIZ....